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sábado, 14 de noviembre de 2009

Recomendaciones para un periodista digital

Apropósito del cierre de la primera edición del Taller de experimentos periodísticos en Internet, realizado por la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y del cual participé, he querido recopilar una serie de herramientas básicas que se deben usar en la labor de reportería y en la creación de contenido.

Lo anterior es el resultado de lo que pude compartir con mis compañeros del taller y la suma de varios años como periodista. Siendo este último uno de los oficios que más se deben reflexionar y posteriormente replantear, no sólo por el periodista sino también por la academia.

En este sentido, aprovecho para destacar la labor de la FNPI ya que contribuyen a esta reflexión y, aunque aún les falta arriesgarse y romper paradigmas del oficio, están haciendo un buen papel. Gracias ello, debo decirlo, me cuestioné sobre el papel del periodista y el cómo los medios están utilizando su presencia en Internet.

Observé, por ejemplo, que los medios tradicionales, a pesar de que poseen una plataforma en Internet, aún no saben cómo beneficiarse de la Web para su ejercicio periodístico. Sobre esto llegué a algunas conclusiones:
  • Falta investigar y saber que los medios sociales (Social Media) se pueden aprovechar mejor. Para mí hay una gran parte de ignorancia de los medios tradicionales y de los periodistas en este sentido, de ahí que se publiquen las mismas notas de las agencias de prensa y no se agregue nada de valor a la Web. Pero soy positiva, considero que esto irá cambiando con el tiempo porque: se transforman o se mueren.
  • Nada más cierto que eso, lo más normal de los sitios tradicionales en Internet es un vulgar copy-paste, que nos hace repensar el papel de periodista. Porque al medio no lo culpo, pues, en cierto modo, no es más que otra empresa privada que se preocupa sólo por el negocio. Sin embargo, el punto es: ¿dónde está el periodista?, ¿qué papel ocupa en todo esto?
  • Lo que debe aprender el periodista: estar en la web, conseguir el mayor número de fuentes y tener con éstas una muy buena relación. Los viajes ya no son necesarios para cubrir una nota sea en Honduras o en Irán. Sin embargo, hay que tener claro que los Social Media sirven como puentes para conseguir fuentes, pero no como la fuente misma.
Conoce bien tu oficio

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Insisto, el hecho de que la mayoría de los periodistas no utilicen los Social Media en su labor cotidiana, no es culpa del medio sino del periodista en sí. Por ello, como mínimo, el periodista debe saber que la manera de conseguir información se ha ido modificando con el tiempo y, así mismo, la forma cómo se cuenta una historia. No es los mismo hacer una nota para televisión o escribir un artículo para un periódico impreso, ahora nos encontramos ante nuevos lenguajes narrativos que se alimentan por lo hipermedial. Un ejemplo es Presencias. Relatos de vida en el espacio de los muertos.


Por ello, es fundamental conocer algunos servicios web, útiles como herramientas en el trabajo periodístico. Los que nombraré son muy básicos, pero aún muchos periodistas de América latina no saben de su existencia:
  1. Skype: Permite hacer llamadas y con un programa llamado Pamela, se pueden grabar 15 minutos de la conversación. Ideal para hacer reportería alrededor del mundo.
  2. Ustream: Para realizar conferencias y shows en vivo, los cuales se pueden grabar. En este mismo espacio hay un chat y un cuadro que se encuentra integrado con Twitter.
  3. Google Docs: Gracias a éste se puede trabajar de forma colectiva en textos y en hojas de cálculo en formados DOC, RTF, HTML, PDF u OpenOffice.
  4. Twitter: Un microblogging donde en 140 caracteres escribes lo que quieras. Lo interesante es que puedes ir siguiendo la información que tú creas más adecuada, tanto de personas como de medios. Además hay diversas aplicaciones como twtPoll.com, que es una herramienta para crear encuestas online.
  5. Facebook: Una red social donde seguro ya tienes una cuenta. Debes saber que se puede utilizar para conocer y establecer relación con diversas fuentes. Utilízalo más como medio que como fin.

*Publicado originalmente en Pulsosocial

Periodismo hipermedial: Presencias. Relatos de vida en el espacio de los muertos

En calidad de estudiante de periodismo de la Universidad de Antioquia y con un enfoque poco tradicional, Isabel González (@MonaIsa) realizó su tesis de grado sobre las presencias que habitan diferentes cementerios de la ciudad de Medellín, Colombia. Dando como resultado una producción hipermedial que bajo una licencia Creative Commons, se encuentra en la Web disponible para que cualquier persona la mire y la comente.

La palabra hipermedia se refiere, en este caso, a un contenido conformado por diferentes elementos como audios, textos, mapas e imágenes con el que los usuarios pueden interactuar. En el periodismo este formato recién se está comenzando a utilizar como consecuencia de la aparición de los Social Media, ya que gracias a estos los periodistas cuentan con mayores posibilidades para contar y dar a conocer sus historias. Presencias. Relatos de vida en el espacio de los muertos, es un gran ejemplo.

presenciasAsí que, con el fin de profundizar un poco sobre este proyecto, hablé con Isabel, quien me compartió su experiencia a la hora de utilizar otros lenguajes narrativos dentro del periodismo digital.
Según ella, todo comenzó porque en el primer semestre de su carrera hizo una visita al cementerio de San Pedro, y éste le pareció un lugar lleno de vida.

“Quise empezar a buscar todas esas apropiaciones y usos en varios cementerios de la ciudad para comparar un poco”.

Años después, y con la obligación de hacer un trabajo de grado como requisito para graduarse como periodista, en el 2008 comenzó la investigación y ejecución de su proyecto que duró 8 meses. Lo interesante es que ella, a diferencia de sus compañeros - dentro de los que me incluyo-, pensó en un formato diferente, trasladando sus historias a la Web, donde a través del lenguaje hipermedial logró hacer una completa investigación.

“Si hubiera estudiado hace 20 años, seguramente hubiera escrito un libro de crónicas, y eso era lo que en principio había pensado, pero al ver tantas posibilidades para completar mis historias quise acudir a las bondades de la tecnología para no limitarme y poder mezclar varias cosas que me encantan hacer: tomar fotos, escribir, un poco de video y audio. Además, el hecho de presentar la información de este modo, permite que las personas seleccionen lo que les interese y el orden en que lo desean ver”.

Otras razones que la motivaron para contar sus historias desde lo hipermedial fueron:
  • Tienes la opción de que mucha gente pueda visualizarlo, el primer día de publicación el sitio tuvo más de 100 visitas en unas cuantas horas. La web te posibilita que tu trabajo no se quede anaquelado o que gastes mucho dinero en distribuirlo”.
  • El público puede encontrar diversas posibilidades para conocer una misma historia, además de comentar y hablar de tu trabajo. En esta medida el trabajo académico se retroalimenta y el público deja de ser un simple receptor de contenidos”.
Así mismo, se puede decir que se inspiró en los multimedias que se hacen en El Clarín, en Semana.com y en otros proyectos en los que se habla del uso de los espacios de la ciudad, tales como Caminandobogota.net.

A continuación algunas preguntas que le realicé a Isabel sobre el contenido de Presencias. Relatos de vida en el espacio de los muertos, cuyo trabajo los invito a ver.

¿Qué contaste en esta producción?

“Hay un acercamiento a los usos tradicionales de los espacios pero mi interés principal era encontrar esas historias que evidenciaban las apropiaciones, esas actividades paralelas que se dan al interior de los cementerios y que no necesariamente tienen que ver con el ritual funerario. Al contrario, cuentan que los vivos son quienes construyen y cargan de sentido los cementerios, son quienes los habitan”.

¿Cuál historia de las que encontraste te llamó más la atención?

Corrí con la suerte de encontrar personajes muy fuertes en cada uno de los cementerios, muy diferentes entre sí y que lograban contar muy bien lo que yo estaba buscando. Un vigilante que canta en un cementerio cerrado mientras lo convierten en parque cultural, un grupo de muchachos que va hacer una tarea del colegio al cementerio municipal, una madre e hijo que cruzan diariamente un cementerio privado para ahorrarse 20 minutos de camino, una señora que considera al cementerio más tradicional de Medellín como su hogar porque allí tiene a casi toda su familia y además, creció en la cripta de una iglesia. A todos los recuerdo con mucho carió y gratitud por dejarme contar sus historias”.


¿Cómo fue ese proceso, de lograr la confianza de los personajes?

Es cuestión de paciencia. Un día el director Gonzalo Arijón, uruguayo, me dijo que uno debía "merecerse las historias" y eso es cierto. A veces los periodistas creemos que la gente tiene la obligación de contarnos sus vidas, de dejarnos penetrar en sus detalles porque queremos contarlos y no es así, hay que cortejarlos, por decirlo de algún modo, con mañita y con cariño, que ellos sepan qué es lo que se está haciendo y para qué, que se sientan cómodos hablando, como si el periodista no estuviera. Tampoco es para decir que uno se convierte en amigo, pero por lo menos se deja abierta la puerta de la confianza, intentando que ellos no se sientan explotados y que les nazca hablar. Para eso, el tiempo es lo más indicado”.

Por último, ¿quiénes te ayudaron?

“Empezando por el equipo de Altair Libre que estuvo pendiente de todo el proceso. Jorge Montoya estuvo en toda la parte del diseño; Ronal Castañeda hizo la cámara; las asesorías fueron con Andrés Duarte, Alejandro Cook y Maritza Sánchez; la edición de video con Evelio Ramírez, Camilo Toro y Jorge Montoya; el de audio con Andrés Montaño; y en la fotografía estuvieron Andrés Montaño, Vanessa Reyes, Jorge Caraballo y yo. En fin, es un grupo de fácilmente 20 personas que se vincularon de alguna manera sin esperar nada a cambio. De ahí que el trabajo tenga una licencia Creative Commons”.


*Publicado originalmente en Pulsosocial